
Pensemos en dos empresas pequeñas, competencia directa, de unos 15 trabajadores cada una, del sector de la automoción. En ambas empresas, en sus respectivas oficinas centrales, coinciden a diario el gerente, el director comercial, administrativos y técnicos.
En la empresa alfa el horario de entrada es flexible, con un márgen de una hora para inciar la jornada laboral. A media mañana bajan, por turnos, a realizar un descanso. En general cada persona tiene adaptado su horario a sus necesidades de conciliación de vida personal y laboral. Cuando alguien desea hacer alguna crítica a alguien, existen momentos informales en los que puede realizarse un encuentro personal en el que aclarar las diferencias. La actitud de los trabajadores suele ser de respeto a las opiniones ajenas y se valora mucho que todos cumplan con sus objetivos de trabajo establecidos previamente con el gerente. Cuando existe algún "triunfo" o éxito de alguien con algún trabajo puntual, se comparte sistemáticamente y por costumbre con todos y se realiza una reunión informal.
En la empresa beta, el horario es estricto, igual para todos; incluido el gerente. Pero parece que existe una idea preconcebida en todos: si alguien de marcha más tarde de lo que le corresponde es que ha trabajado mucho y podrá tener determinados privilegios de cara al gerente. Cuando alguien debe ausentarse por algún motivo debe comuicarlo al gerente con al menos una semana de antelación. Si alguien tiene algún malentendido con alguien, está mal visto que lo diriman directamente; lo que se acepta que se haga es omitir la queja y seguir con el trabajo como si nada hubiera pasado. Si alguien consigue un éxito, suel ser mejor que sólo lo comparta con el gerente, pues en general existe la idea de que pueden copiarte o aprovecharse de ti.
Entonces... cuando la crisis "aprieta" y debemos reducir gastos, redistribuir funciones, "dar más trabajo a los empleados",... ¿Cuál de las dos empresas estará en mejores condiciones de gestionar mejor su situación?, ¿qué empresa perdería menos dinero, sacaría más cantidad de trabajo adelante y por tanto avanzaría respecto a la competencia?
En la empresa alfa el horario de entrada es flexible, con un márgen de una hora para inciar la jornada laboral. A media mañana bajan, por turnos, a realizar un descanso. En general cada persona tiene adaptado su horario a sus necesidades de conciliación de vida personal y laboral. Cuando alguien desea hacer alguna crítica a alguien, existen momentos informales en los que puede realizarse un encuentro personal en el que aclarar las diferencias. La actitud de los trabajadores suele ser de respeto a las opiniones ajenas y se valora mucho que todos cumplan con sus objetivos de trabajo establecidos previamente con el gerente. Cuando existe algún "triunfo" o éxito de alguien con algún trabajo puntual, se comparte sistemáticamente y por costumbre con todos y se realiza una reunión informal.
En la empresa beta, el horario es estricto, igual para todos; incluido el gerente. Pero parece que existe una idea preconcebida en todos: si alguien de marcha más tarde de lo que le corresponde es que ha trabajado mucho y podrá tener determinados privilegios de cara al gerente. Cuando alguien debe ausentarse por algún motivo debe comuicarlo al gerente con al menos una semana de antelación. Si alguien tiene algún malentendido con alguien, está mal visto que lo diriman directamente; lo que se acepta que se haga es omitir la queja y seguir con el trabajo como si nada hubiera pasado. Si alguien consigue un éxito, suel ser mejor que sólo lo comparta con el gerente, pues en general existe la idea de que pueden copiarte o aprovecharse de ti.
Entonces... cuando la crisis "aprieta" y debemos reducir gastos, redistribuir funciones, "dar más trabajo a los empleados",... ¿Cuál de las dos empresas estará en mejores condiciones de gestionar mejor su situación?, ¿qué empresa perdería menos dinero, sacaría más cantidad de trabajo adelante y por tanto avanzaría respecto a la competencia?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada